Elisenda Monté de Mamita Botanical

Las empresas nacen muchas veces de las necesidades personales de sus emprendedores y éste fue exactamente el caso de Mamita Botanicals. Su fundadora Elisenda se adentró en el mundo de la cosmética natural para curarse de una dolencia de la piel que sufría. Años más tarde, ha desarrollado una línea de productos a base de plantas elaborados en la montaña de Collserola, en Barcelona, y en esta entrevista nos cuenta cómo navega en un sector donde el uso de envases de plástico está a la orden del día y en el que se nos incita a consumir una cantidad de productos desmesurada para perfeccionar nuestro cuerpo.

Cuéntanos sobre ti, ¿quién es Elisenda?

Soy una persona con mucha sensibilidad en lo visual, fascinada por la belleza y el poder de curación de la naturaleza.

Cuéntanos de dónde eres y dónde vives.

Soy de Barcelona y vivo aquí en el barrio de Gracia.

¿Qué es lo que más te gusta de vivir en Barcelona?

Me gusta que estoy en contacto con gente de todo el mundo y esto me nutre y amplía mi mente. Me da la oportunidad de aprender de otras culturas y de las diferentes maneras de vivir.

¿Dónde es más probable que te encontremos en tu ciudad?

Hace un año que he sido madre así que no salgo mucho de mi barrio, donde vivo y también tengo el taller. Por la mañana trabajo y por la tarde voy a buscar a mi hijo, así que me encontrarás paseando con él y jugando en algún parque del barrio.

Cuál fue tu primer trabajo y cómo ha sido el camino hasta llegar a tu profesión actual.

Mi primer trabajo fue a los 16 años en hostelería, sector en el que trabajé durante 10 años hasta que terminé la carrera de Diseño Gráfico y empecé a trabajar en un estudio de diseño. Ahí me di cuenta de que no era exactamente lo que quería hacer y tomé un tiempo para viajar por América Latina y al final me quedé en Argentina.

Primero vivía en el campo argentino donde empecé a trabajar en cosmética y después me mudé a Buenos Aires en 2014 donde alquilé un taller y empecé a producir los primeros productos de Mamita Botanical. Fueron un éxito y los clientes estaban encantados, así que al volver a Barcelona en 2016 lo profesionalicé aun más pasando todas las pruebas sanitarias y trabajando con un laboratorio para la producción.

Cuéntanos qué haces ahora profesionalmente y sobre Mamita Botanical.

Mamita Botanical empezó en el 2014 en Argentina. El nombre de la marca es en honor a todas las mujeres, a los rituales, al cuidado y al conocimiento que nos transmitimos las unas a las otras. Cuando estuve por América Latina las mamitas, como las llaman ahí, me enseñaron sobre fitoterapia y cómo usar los principios activos de las plantas, incluir el nombre en la marca es un acto de agradecimiento hacia ellas.

Mamita Botanical es una marca de cosmética natural, ecológica y vegana, producida en un pequeño laboratorio situado en la montaña de Collserola, en Barcelona. Para mi era importante que no se fabricara en un polígono industrial, pues creo en la importancia de la energía que le ponemos a nuestros actos, a lo que estamos produciendo y este laboratorio sólo trabaja con fitomedicina, es decir plantas, y me pareció increíble, además la gente que trabaja ahí me encanta.

Actualmente tenemos una línea de ocho productos para la cara y el cuerpo, pero no sólo hacemos productos de belleza sino que des del principio también hemos organizado talleres para formar, porque aunque ahora está de moda, cuando yo empecé no encontraba cursos ni información. Es un reto para mi porque no me gusta la exposición al público.

¿Qué te inspiró a crear Mamita Botanical?

Más que una inspiración fue una necesidad porque a los 20 años tuve un brote de rosácea en todo el cuerpo y mis padres siempre me enseñaron que la enfermedad del cuerpo es un reflejo de lo que te pasa emocionalmente. Los médicos me recetaron medicamentos, pero era una solución momentánea porque mi cuerpo estaba pidiendo ayuda, así que me tomé un tiempo para reflexionar cuál era el origen de esta dolencia y resultó ser exactamente un tema emocional. Durante este tiempo también empecé a interesarme en cómo podía cuidar mi piel de manera natural, así que paralelamente a mi carrera de diseño gráfico empecé a estudiar cosmética natural, aromaterapia, herboristería y formulación, y lo que al principio para mi era un hobbie para autosanarme terminó siendo un tema que cada vez me interesaba más.

Cuéntanos sobre tu sector, ¿qué te preocupa y qué debe cambiar para que sea más sostenible? 

Mi sector es puro márqueting, no me gusta el prototipo de mujer que han creado en el que nos dicen que tenemos que ser todas iguales y perfectas y en el que nos incitan a comprar muchos productos para serlo. Esto tiene como consecuencia un consumo desmesurado y un gran uso de envases de plástico, muy usado en cosmética.

Para mi tiene que haber una educación de la aceptación del cuerpo y dejar esos cánones absurdos que nos han hecho y siguen haciéndonos tanto daño y más ahora con las redes sociales donde vemos tanta perfección que no es real.

“Aceptar el propio cuerpo y dejar atrás cánones absurdos que nos han hecho tanto daño”

A nivel personal, ¿cómo vives de manera más respetuosa con el planeta? ¿Algún consejo?

Hace años que no compro en grandes cadenas de consumo de ropa, sino que compro en mercados y en tiendas de ropa de segunda mano. Si necesito ropa de más calidad compro de marcas españolas que sean sostenibles. En general, cada vez estoy aprendiendo a vivir con menos, porque todos los objetos que ponemos en nuestra casa acumulan energía y creo que es mejor vivir con ligereza, en todos los aspectos, también mentales.

También intento no consumir productos envasados en plástico, ir lo mínimo al súper, comprar cajas de verduras y frutas ecológicas producidas localmente, que no vengan de la otra punta del mundo. Básicamente, para mí es enriquecedor vivir con lo mínimo que necesito, porque los objetos al final no nos hace felices, aunque la sociedad nos haga creer que sí.

Todo emprendedor pasa por altos y bajos al empezar una empresa ¿Cómo los has afrontado y tienes algún consejo para personas que están empezando?

Primero decir que ser emprendedor es muy complicado y que no todo el mundo está hecho para serlo, tienes que ser perseverante y no dudar ni un día sobre tu proyecto. Tienes que estar seguro de tu idea y que realmente te guste, porque muchos días tendrás que hacer cosas de las que no tienes ni idea y que ni te interesan ni te gustan, pero que son parte del proceso. Sobretodo creer, creer y creer en el proyecto y enfocarte en tu objetivo para no venirte a bajo. Además este país no es que apoye mucho al emprendedor, así que tienes que estar muy convencido.

Emprender implica muchas veces equivocarse por el camino, ¿qué errores has hecho y qué has aprendido de los mismos? 

Uno de los errores que he cometido es poner a los demás por encima de mis propias necesidades y no saber ponerle límites.

¿Cuál es tu mayor reto en la empresa? ¿Y tu gran triunfo? 

Mi mayor reto es difundir el cuidado natural a través de las plantas y que en realidad no necesitamos tantos productos porque nuestro cuerpo es increíble y tenemos que quererlo tal y como es. A la vez mi reto ha sido crear esta empresa y ahora seguir creciendo para poder vivir tranquilamente de ella y poder ofrecer productos cada vez mejores al consumidor.

¿Qué metas tienes para el futuro, personales y profesionales?

A nivel personal me gustaría vivir en la naturaleza, donde mis pies puedan tocar la tierra y a nivel profesional seguir creciendo porque la empresa es pequeña, somos solo dos personas y necesitamos que siga creciendo para continuar.

¿Cómo sería el mundo en tu futuro ideal?

Primero que ya en el colegio se nos enseñe a comprendernos a nosotros mismos, a cómo nos relacionamos y que enseñen respeto y humildad hacia los demás, el planeta y los recursos. Entender que todos nuestros actos tienen una consecuencia y un impacto sobre nosotros, los otros y el planeta.

Actualmente estamos pasando por unos momentos muy duros con la pandemia del Covid-19 y aunque hay mucho de negativo ¿Ves algo positivo en esta pandemia?

Ha habido una reflexión sobre la forma de consumo y al estar encerrados también hemos podido reflexionar sobre la relación con nosotros mismos y con los demás. Mucha gente ha podido parar y escucharse un poco y esto es importante porque tiene consecuencias en todos los aspectos de nuestra vida.


ELISENDA RECOMIENDA

Mariana Matija, su web Animal de Isla y su instagram @marianamatija me parece increíble todo lo que hace y me ha ayudado en varios aspectos.

Conoce más sobre Mamita Botanical en www.Mamitabotanical.com y en @mamitabotanical

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