Carmen y François de SlowMov

Mientras se planteaba si continuar con su profesión actual, Carmen empezó a trabajar en una cafetería de París dónde servían café de especialidad. Para su sorpresa, encontró a una comunidad de gente apasionada por el tema que le contagiaron la ilusión para dedicarse a este sector. De vuelta a Barcelona junto a su pareja François empezaron SlowMov, un tostador de café de especialidad respetuoso con el medio ambiente alrededor del cual han creado una comunidad de clientes y productores con la misma filosofía de vida slow.

Contadnos sobre vosotros, ¿quienes son Carmen y François?

Somos pareja y juntos hemos creado SlowMov (@slow.mov). Carmen es economista especializada en negocios internacionales y también ha estudiado antropología en la École de Hautes Études en Sciences Sociales, viviendo más de 10 años en París. François es experto en proyectos de desarrollo financiados por la Unión Europea y ha vivido y estudiado en Polonia, Inglaterra y Barcelona.

¿De dónde sois y dónde estáis viviendo?

Yo Carmen soy de Barcelona y François de Fecamp (Normandía). Vivimos en Barcelona porque no hemos encontrado mejor lugar en el mundo para vivir.

¿Qué es lo que más os gusta de vivir en Barcelona?

La vida aquí es más fácil que en otros lugares. El sol, la arquitectura y su ambiente relajado que la hace una ciudad slow de por sí.

¿Dónde es más probable que os encontremos en vuestra ciudad?

En SlowMov trabajando.

Cuál fue vuestro primer trabajo y cómo ha sido el camino hasta llegar a vuestra profesión actual.

El primer trabajo serio de François fue en el colegio de aparejadores de Barcelona como gestor de proyectos de desarrollo en el Magreb y mi primer trabajo fue en Deloitte y como consultora para Hewlett Packard.

Llegamos a SlowMov siguiendo nuestro instinto y sabiendo lo que no queríamos. Todo empezó en un momento de mi vida cuando tenía que decidir si continuar con el camino de la antropología pues eso suponía hacer dos años de investigación para después empezar con el doctorado. Me fuí un mes a Dublín buscando soledad para poner mis ideas en orden y al volver a Francia supe que la antropología no era mi camino. Mientras pensaba en qué dedicarme profesionalmente empecé a trabajar en una cafetería donde servían café de especialidad. Para mi sorpresa me sentí cómoda en ese mundo en el que encontré una comunidad de gente apasionada por el tema que me transmitieron sus conocimientos y su ilusión por el sector. Fui aprendiendo los diferentes aspectos del café de especialidad y al volver a Barcelona en 2015 empezamos un blog para reunir iniciativas slow en distintos ámbitos y un año después abrimos SlowMov.

Contadnos sobre SlowMov.

El nombre SlowMov es la fusión de Slow Movimiento, lo que parece un oxímoron pero refleja nuestra idea de que las cosas se pueden hacer de otra forma. Nos gusta la palabra movimiento porque es algo que avanza y cambia pero con cadencia y respeto por los tiempos necesarios para cada proceso.

A nivel profesional somos tostadores de café de especialidad y nuestro negocio principal es el de venta de café, sobretodo al sector de la hostelería, pero también al cliente final. Visitamos a los productores en orígen, seleccionamos los cafés y los tostamos en Barcelona.

El café que vendemos varía según la temporada y se cultiva acorde con nuestros valores de respeto al medio ambiente y aunque no todos hayan pagado para tener la certificiación orgánica, sí que lo son, pues sabemos de primera mano que no se usan químicos durante el cultivo.

A la vez, somos distribuidores de maquinaria de café y elaboramos el contenido de cartas y desarrollo de recetas de bebidas a base de café para otros establecimientos, además de hacer formaciones en las distintas disciplinas del café de especialidad. También ayudamos a otros negocios a ofrecer opciones más sostenibles en sus menús poniéndoles en contacto con nuestra comunidad de productores.

Nuestra tienda física se encuentra en el barrio de Gracia y principalmente es una tostadora de café a la que puedes venir a comprar café o a tomarte uno y donde comprar varios productos alimentarios producidos por artesanos y productores locales. Todo es de proximidad y prácticamente orgánico. Es un punto de encuentro para consumidores y productores con una misma filosofía de vida y a la que le gusta un buen café. ¡También hacemos catas!

Contadnos sobre el sector del café, ¿qué os preocupa y qué debe cambiar para que sea más sostenible? 

El sector del café de especialidad es más respetuoso con el productor ya que paga más cara la materia prima que el café que se vende como commodity en el mercado, pero aún así el café es un producto exótico que por su transporte genera una huella de carbono importante.

Por eso queremos compensar esta huella trabajando muy bien otros aspectos. Uno de ellos es dando información a las personas para que sean conscientes de todos los actores implicados en cada grano de café y del gran esfuerzo que hay detrás de cada taza para que no se banalice el producto y se le dé el valor adecuado.

También hemos trabajado para minimizar el impacto del packaging, por un lado vendiendo a granel y por el otro vendiéndolo en envases que se biodegradan en 180 días e impresos con tinta elaborada a partir de los residuos de nuestro propio café. Buscar el envase que cumpliera con nuestras exigencias fue un gran esfuerzo pero era importante para cerrar el círculo lo máximo posible.

Además, promovemos activamente que los clientes traigan su propio vaso reutilizable.

A nivel personal, ¿qué hacéis para vivir de manera más respetuosa con el planeta?

No tenemos ni calefacción ni aire acondicionado en casa y tampoco en la empresa porque en una ciudad como Barcelona es posible. Comemos sólo productos ecológicos y compramos a productores y tiendas de barrio.

Todo emprendedor pasa por altos y bajos al empezar una empresa ¿Cómo los habéis afrontado y tenéis algún consejo para personas que están empezando?

¡Sé paciente y todo llegará!

Emprender implica muchas veces equivocarse por el camino, ¿qué errores habéis hecho y qué habéis aprendido de los mismos? 

Muchos. Al principio queríamos hacer demasiadas cosas y poco a poco aprendimos que teníamos que dejar algunas para centrarnos en las que podíamos abarcar o que funcionaban mejor.

¿Cuál es vuestro mayor reto en la empresa? ¿Y vuestro gran triunfo? 

Nuestro reto es hacer viable económicamente una actividad con valores de sostenibilidad y nuestro gran triunfo es nuestra comunidad de clientes y productores.

¿Qué metas tenéis para el futuro, personales y profesionales?

Nuestra meta es poder seguir con SlowMov pero teniendo más tiempo para nuestra vida personal. También queremos ampliar la relación con otros productos y productores y volver a ofrecer producto fresco como frutas y verduras que sean de proximidad.

¿Cómo sería el mundo en vuestro futuro ideal?

Más limpio y sin coches.

Actualmente estamos pasando por unos momentos muy duros con la pandemia del Covid-19 y aunque hay mucho de negativo ¿Veis algo positivo en esta pandemia?

Sí, estamos volviendo a apreciar los pequeños placeres de la vida cotidiana como salir a pasear, comprar, ver a amigos, un beso, un buen café…


CARMEN Y FRANÇOIS RECOMIENDAN

Nos inspira Greta Thunberg (@gretathunberg).

El libro Siddhartha de Hermann Hesse, donde se relata la búsqueda que realiza Siddhartha para alcanzar la sabiduría.

El podcast Masters of good, con entrevistas a emprendedores de negocios con propósito.

Conoce los productos de SlowMov en: www.slowmov.com y en @slow.mov

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